La complejidad de su vocablo es sencillamente admirable y abrumador, es cierto que para disfrutarlo requiere de una lectura lenta pero ¿ que prisa hay por terminar el libro ?.
En varias ocasiones he retrocedido varias páginas para situarme en el ambiente descrito, pues más me ha gustado
Obra maestra, no he leído nada igual