Un viaje lento
Adolescencia es un retrato realista y profundo sobre la adolescencia, pero lo que entrega es un relato tedioso, con secuencias excesivamente lentas y una trama que parece avanzar a paso de tortuga. Desde el primer episodio, la serie se esfuerza demasiado en crear una atmósfera introspectiva, pero termina convirtiéndose en un ejercicio de paciencia.
Los diálogos son pausados y las escenas se alargan sin necesidad, haciendo que la historia pierda impacto. Aunque el protagonista atraviesa conflictos interesantes, como la presión social, el desarrollo de estos temas se siente monótono y repetitivo. Lo peor de todo es que, después de invertir horas viendo su historia, la serie deja al espectador sin respuestas sobre su destino, qué queda en segundo plano.
Adolescencia intenta ser profunda y reflexiva, pero termina siendo una experiencia pesada.