El libro es malo con ganas. Personajes políticamente correctos, simples, frases de sobrecito de azúcar, de revista Billiken, con una trama recauchutada que mezcla política internacional, espionaje, jihadistas. Tan malo me parece que voy por la mitad y quería chequear si de verdad era Ken Follet o este tipo ya se había convertido en una franquicia y los libros los escribe un ghost writer.