me apasionó la serie salvo en algunos episodios finales más lentos. Lo que deslumbra es la integridad del protagonista Saeroyi... más que ser la venganza el tema de la serie estamos ante alguien que no quiere o no puede incurrir en malas prácticas, que juega limpio y que además, exige reparación ante el trato injusto o abusivo, procediendo de manera simple y metódica, tenaz, sin darse importancia. No le teme al conflicto pero prefiere la buena onda... y es a ratos un poco santurrón, un Mr. Perfect... aunque no llega a hacerse pesado. Empatiza con las personas, reconoce sus propios odios y les da curso, siendo al mismo tiempo frÃo y distante, reservado de lo suyo, se deja querer y admirar, es buen jefe, buen compañero pero dominante a su modo, por presencia... no ha besado a nadie, no sabe qué novia elegir, con las mujeres es un analfabeto. Saeroyi se enfrenta al mal, a quienes creen que el fuerte gana y el débil pierde, y con muchas dificultades y contratiempos logra finalmente poner a cada cual en su lugar. Tiene un muy buen rostro y pinta aunque las manos no son especialmente guapas sino algo blandas en la forma. Aparte eso, bonita ambientación y muy guapa la ropa de los protagonistas... muy bueno también el viejo malo con sus ropas tradicionales y su salón ceremonial....