Es un claro epÃtome de lo cultural, social y económico que atravesamos. Una metáfora de nuestra sociedad devenida caos. Me gustó mucho, me sentà muy interpelada, y me dolió la improbable hipótesis del quiebre de la UBA de la que formé en algún momento parte. Y Puan, la sede universitaria es un espejo sin escrúpulos ni hipocresÃa de toda nuestra realidad. Actuaciones excelentes y un Marcelo Subiotto todo verdad.