El horizonte que nos prometimos es de esos libros que te atrapan al instante, y te deja con una sonrisa tonta. Lo mejor son las síntesis de la autora, son como estrellas fugaces, añaden brillo a una narrativa sencilla pero profunda. Me encantó cómo a veces Jero cuenta la historia y otras veces es Elena, es como mirarla desde dos ángulos distintos, como tener dos voces en una misma canción. La lectura fluye fácil y consigue llevarte por todos los rincones del amor y la amistad.