Si bien tiene sus momentos, especialmente al principio y al final, deja mucho que desear en la composición y estructura de las canciones, seleccionando con pinzas las secciones memorables como el coro de “72 seasons” y “Chasing Light”, la intro de “Sleepwalk…” entre un mar de riffs de relleno inertes, aburridos y por sobre todo larguisimos. Hizo falta un buen recorte y un/a productor/a con carácter para decirles que funciona y que no, priorizando la calidad y no la cantidad, que es exactamente lo que pasa con este disco. Mucho caldo y poca carne.
5/10