A mí la novela me gustó. Creo que el eje está en cómo un robot termina desarrollando el conocimiento místico-ritual mientras la sociedad humana quiere alejarse de ello. Los rituales, las repeticiones, las palabras-oraciones y los sacrificios que hace Klara para salvar a la niña me generaron una confusión y una emoción muy particular. Es extraño que la ciencia ficción nos acerque más a lo ritual que a lo lógico racional.