Técnicamente y visualmente deslumbrante. Un portento, a nivel de dirección, diseño de producción, fotografÃa, vestuario, sonido. Un diseño de Conde Orlok, como nunca antes se habÃa visto, absolutamente acertado.
Lemtablmte, los diálogos en diversos pasajes, se sienten teatralizados, forzados y poco creÃbles. Cómo acartonados. Y algunas decisiones, argumentales, cuestionables. Hacen que a ratos, pareciera una pelÃcula de poseciones, más que una versión de Nosferatu ( Drácula ).
En resumidas cuentas, es una buena pelÃcula en lÃneas generales, pero no la obra maestra o definitiva, de la que algunos hablan.....