Una mezcla de El Padrino y la trilogía inicial de Star Wars
La serie desborda calidad visual, actoral y de relato. Imposible no comprometerse emocionalmente con los personajes, les crees a todos, los amas, los desprecias, los admiras, te ríes con ellos, etc
Puede que a algunos la extemporánea extensión en los diálogos les moleste, pero es necesario ese tipo de cine.
Los detalles de escenografías, vestuario y que se dan en algunas escenas son espectaculares y transportan al momento. Mención honrosa a los CGI y otros efectos especiales, son la guinda de la torta de una serie que atrapa. Se agradece la extensión de cada capítulo.
Es pueril e innecesaria la comparación o competencia con GOT, disfruten de ambas, la que les parezca o la que gusten. No hay problema en ello.