Tras ver la primera temporada:
Aunque la premisa es el trastorno de ansiedad social, el programa es para no tomarselo en serio. Con el SÃndrome del Kawaismo que sufren los animes hoy en dÃa, esta serie no es la excepción y su propuesta nos ofrece una comedia romántica que logra emplear el humor extraordinariamente absurdo, que tanto caracteriza a estas producciones niponas de manera efectiva.
Pero donde realmente brilla esta serie es en los dos protagonistas, especialmente en los momentos en que ellos solos lideran la pantalla sin tanto personaje "loco" fastidiándoles la vida. Además de la ternura que desprende el anime, cuya esencia radica en lo valioso que es la amistad y lo importante para cada persona de cultivar experiencias con tus compañeros de juventud. Además que me encantó el doblaje latino, pese a cambiar considerablemente los diálogos debido a la regionalización.
Lo único que tengo en contra de este programa es que no se salva del movimiento woke, ideológico, LGBTI e inclusivo que atesta las producciones hoy en dÃa. Se está volviendo cansino, y lo siento, pero no me siento cómodo viendo a un personaje que no se sabe si es hombre o mujer, junto con algunos chistes subidos de tono que desentona para una serie donde según Netflix se clasifica 13+ cuando deberÃa ser 16+.
En conclusión, "Komi - San No Puede Comunicarse" es una serie que pese tener el leivmotiv de una enfermedad mental real en la chica protagonista, la trama se desarrolla bajo un idealizado mundo de situaciones color de rosa y politicamente correctas, que al usuario más conservador le molestará seguramente en determinados momentos (gracias a Dios no todos). Sin embargo, suma puntos ese tono fresco y divertido que la historia puede llegar a mostrar, especialmente en todo lo concreto a Komi y Hito, la pareja protagonista, donde se vislumbra un desarrollo más allá de la simple relación de amigos.