Tan deprimente y mala, que simplemente eso es lo que es… una película mala. Intenta alcanzar momentos tan forzadamente tristes y desafortunados que termina siendo solo eso: una película difícil de ver, centrada únicamente en chistes s3xu4l3s. En realidad, al personaje principal no le ocurren cosas tan malas; simplemente nunca quiso, o al menos intentó, hacer algo más con su vida. A pesar de recibir oportunidades —como dinero para ir por su hermano, una casa donde vivir sola, y la posibilidad de alejarse de su entorno deprimente—, lo único que hizo fue hundirse aún más en la desesperación.
Lo siento, pero el entusiasmo del guionista por hacer una película deprimente, con la intención de que parezca profunda y aclamada por la crítica, solo resultó en una especie de Destino Final, pero sin mu3rt3s.
Además, ya está muy gastado ese prejuicio de que las películas animadas son “para niños”. No entiendo cómo, en pleno siglo XXI —donde existe una infinidad de series y películas animadas claramente dirigidas a un público adulto—, aún haya quienes no superan esa visión limitada del medio.