La cosa principal que tengo que decir sobre esta pelìcula es que (al igual que el libro) cada vez que la veo derramo là grimas a litros. La actuaciòn de Meryl S. es tan convincente y espectacular, como siempre, que es imposible no sentirse sensible ante su dolor. Pero de todo, lo que màs me asombra es que esta hermosa historia, delicada y llena de poesìa haya sido escrita por un hombre: Robert James Waller.