Completamente sin sentido, un feminismo ilustrado por muñecas supuestamente empoderadas, un paso por la realidad sin profundizar en nada más que la empresa Mattel, Ken con ideas de liderazgo pero enamorado de Barbie.
Entre tantas cosas sin sentido se transforma en un guión sin llegar a tener una historia completa, menos aún ser una temática que llega a la nostalgia que podrÃa usarse en las espectadoras que apuntó todo ese marqueting, si no 3 historias incompletas y torpemente tratadas, personajes secundarios sin relevancia alguna para la historia central que termina con una Barbie supuestamente humana y por la lógica teniendo genitales para ir a la ginecóloga.
Una perdida de tiempo pero que en taquilla debe estar muy bien, que pena usar la nostalgia en una pelÃcula tan burda.