Me gustó mucho la primera parte de la pelÃcula, ya que retrata de manera auténtica cómo muchos padres nos obligan, de pequeños, a adaptarnos a un entorno completamente distinto al nuestro. Refleja bien el contraste cultural entre China y España, la convivencia con el bazar, el trabajo duro diario y la responsabilidad de ayudar a la familia desde una edad temprana. También muestra esa envidia silenciosa hacia la vida de los compañeros de clase y los conflictos propios de la adolescencia. Sin embargo, la segunda parte me dejó completamente indiferente. El final apenas existe: no resuelve nada, dejando todo tal y como estaba. DeberÃan tomar matices de pelÃculas como Everything Everywhere All At Once, o Your Name (animación) donde se logra un cierre emocional más impactante y significativo. transmitiendo una verdadera lección para sus espectadores, aunque entiendo que son superproducciones.