El libro es genial, es pegajoso, de esos que te cuesta despegarte, los tenés todo el día en la cabeza y volvés en tu mente a momentos a lo largo del día. Claro que sí no sabes leer no vas a saber quién está diciendo tal parlamento o si no sabés leer tampoco entendés porque Juan está al borde de la muerte todo el libro, pero eso no tiene nada que ver con el libro sino con tu educación. En fin, Enriquez es una joya de nuestra literatura y le agradezco sus historias.