Desapareció la sutileza de los cuatro libros anteriores. El desarrollo de historia está escrita con una simplicidad que agobia.
La escena cerca del final de Nale el heraldo derrotado por una canción después de darle una paliza a Kaladin es deprimente.
Está claro que casi la totalidad de los principales personajes no están bien psicológicamente, pero tampoco es para escribir un tratado de salud mental.
Establecimiento de tramas progresistas y woke que no aportan nada a la historia principal es un reflejo de lo enfermo que está el mundo
La verdad es que la historia y los hechos concretos son interesantes para el devenir del Cosmere, pero la forma en que se cuenta la misma deja mucho que desear.