Quería un libro de aventuras y me apetecía cogerme algo más juvenil, y la premisa de este finis mundi me convenció a priori.
Su punto fuerte sin duda es como está escrito, se lee rápido y no se anda con florituras, va al grano.
El problema principal que me he encontrado es que tras acabarme la primera parte me ha dado la sensación de que en el libro no pasaba absolutamente nada, a excepción de lo ocurrido en la capilla cuyos giros son propios de manual de novato de dungeons & dragons, vamos super predecible.
Por no hablar del cambio repentino del monje que supuestamente ha cambiado cuando se ha tirado la gran parte del viaje inconsciente al llegar a la capital.
Nadie los persigue, no tienen ningún encuentro difícil, todo ocurre de tal manera que se resuelve fácil y sencillo para un juglar y un monje en medio de la edad media de viaje que pretenden impedir el fin del mundo...
Me esperaba mucha más aventura pero viendo lo poco que me ha gustado lo q llevo leído lo dejo en la estantería hasta el fin de los días...