Es el mejor juego de rol que he jugado en mi vida, tiene prácticamente todos los elementos en balance: la jugabilidad que no desaprovecha trabajar sobre los sentidos del jugador en ningún momento, el arte visual de píxeles que va tan de la mano con lo primero y es muy identificable, un soundtrack inspirado en los beatles con pistas trascendentales que no pasa de moda y la historia que se permite ser tan boba e inocente con su humor como seria cuando toca y logra que sus elementos constituyentes jamás desentonen.