Lamento muchรญsimo el menosprecio hacia esta serie, muchas veces ocasionado por la dureza de la trama, que no la hace apta para todo el mundo, y por la falta de empatรญa generalizada hacia quienes padecen estos trastornos tan graves, sobre todo cuando son fruto del maltrato infantil y conllevan un asfixiante ambiente familiar. Sin embargo, esa es, ni mรกs ni menos, la realidad de muchas personas que sufren enfermedades mentales cada dรญa. Desde mi humilde punto de vista, las interpretaciones son sublimes, sobre todo la de Safiye, que nos hace vivir en la propia piel el infierno de su mente. Las escenas asfixiantes de la casa de la que son prisioneros son impresionantes y a todo ello hay que sumar las que tratan asuntos desde un punto de vista artรญstico: mezclando escenas, mรบsica, colores y claroscuros. Con respecto a los reflejos de los trastornos que padecen, nada que decir: reflejan perfectamente la realidad.
Para mรญ ha sido un gran descubrimiento, que me ha hecho sufrir hasta tener que pararla y continuarla otro dรญa, pero tambiรฉn sonreรญr, reรญr y confiar en la bondad del ser humano.