Pongo una porque no puedo poner menos.
Una escritora presuntuosa que hace de los primeros capítulos una tortura infumable para hacer ver al lector la cantidad de palabras cultas que sabe utilizar...
Aprovecha cualquier momento para, sin venir a cuento, acoplar alguna idea política (sin entrar en si estoy de acuerdo o no con ellas).
En cuanto a la historia, es una copia barata de cualquier otro thriller con éxito...
En definitiva, un quiero y no puedo.