La serie es interesante, aunque demasiado pastelona con episodios aburridos e infumables. Totalmente wokista, con esas mezclas raciales, rollos LGTBI, “elle” etc, etc, etc…
La perfección de la pareja protagonista, Jack y Rebeca raya en la náusea. Y los dramas de los hijos, el negro, la gorda y el chulito cansan mucho. En definitiva, la serie es agradable para pasar el rato, pero es una de esas series que no volveré a ver. Añado que el elenco de actores ha sido acertado.