Me ha recordado a mis tiempos de docencia. Muchísimos sentimientos acumulados. A Dios, gracias, no tuve que enfrentarme a esos problemas que sufrieron tantas y tantos maestr@s. Seguro que no habría sido tan valiente, ni mucho menos. Me he metido tanto en las Maestras Juana y Lali, que me olvidaba que era una novela. He derramado muchas lágrimas. EMOCIONANTE.