Excelente libro, muy bien documentado. Las ciencias naturales experimentales tienen como único campo de estudio la materia, es decir, todo y sólo aquello caracterizado por la interacción de cuatro fuerzas que son la gravedad, la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil, y que puede comprobarse con experimentos. Nada más. Hablar de multiversos no es científico porque nunca se puede comprobar. Pero qué sucede cuando la ciencias físicas han demostrado que el Universo ha tenido un comienzo absoluto desde la nada? Qué sucede cuando los descubrimientos de la astrofísica han demostrado unos ajustes finos en los parámetros básicos del Universo que es imposible que sean debidos al azar? Qué sucede cuando la secuenciación del genoma humano demuestra que el código genético es un lenguaje, y todo lenguaje implica una inteligencia? Los descubrimientos surgidos tanto desde las ciencias naturales como desde las matemáticas sitúan al materialimo y a los materialistas en un callejón sin salida: cuando la ciencia ha demostrado que es imposible que el azar sea el causante del Universo y de la vida, no queda más remedio que rendirse a la evidencia de que todo ha sido el resultado de una decisión tomada libre e intencionadamente por una Inteligencia superior, no material, no temporal y no espacial, a la que desde hace 4000 años la tradición judeocristiana reconoce como Dios.