Pues, francamente, me ha parecido una pelรญcula tramposilla y llena de melaza aunque, a poco que se hurgue, se sitรบa mรกs bien en la pendiente del machirulismo mรกs rancio. El personaje del profesor es el de un estรบpido y arrogante neoyorquino que se cree por encima del bien y del mal. Es un intelectual de prestigio que seduce con su verbo, cabe suponer, sin embargo, esto se diluye como azucarillo a travรฉs de sus conversaciones con el "afamado poeta" (quรฉ bueno siempre el gran Dennis Hopper, en todo caso), donde prevalecen mรกs bien el "ยฟTe la has follxxx ya?, y ยฟluego habรฉis repetido?" que diรกlogos de verdadero calado, salvo que tu nivel de exigencia intelectual sea bajo. Vamos, que se parece mรกs a una escena de "La que se avecina" de lo que, ay, seguramente la directora podrรญa creer. Y en la relaciรณn con la jovencita, pues oye, mรกs de lo mismo. Como ella es cubana, o sea, latina, pues la seducimos con nuestra admiraciรณn por Velรกzquez, con Goya..., por Dios. Ella, por supuesto, escucha con admiraciรณn, pero tambiรฉn necesita de vez en cuando irse a bailar ritmos latinos (ยกcon su hermano!), como buena latina que es. ยฟCabe algรบn tรณpico mรกs? En este sentido, se abalanza sin miedo hacia el ridรญculo y la vergรผenza ajena cuando el viejo docente se empeรฑa en comparar a la joven con la maja vestida de Goya. Bueno, con toda ella, no, solo con sus ojos... Y bueno, en fin, que el despreocupado viejo verde se ha quedado esta vez muy pillado con la belleza fรญsica (que es en lo que se empeรฑa, no en su belleza global) del personaje que interpreta Penรฉlope Cruz, pero al final, en catarsis, de nuevo, un poco ensimismada, venga, muerte del poeta amigo, vuelta inverosรญmil de la joven, mochila de cรกncer al hombro y otro quintal de azรบcar redentor. Floja historia tipo telenovela (como delimita Netflix con cierta gracia algunas pelรญculas), pero con tres personajes principales muy bien defendidos por dos grandes actores y una gran actriz.