Aunque técnicamente es impecable y la actriz que interpreta a Martha está genial, en conjunto la serie resulta sórdida, aburrida y redundante. Está basada en la experiencia personal del autor, que a su vez es el protagonista, y sólo puedo decir que se comporta como un perfecto idiota, inmaduro y egoÃsta. En ningún momento empatizas con él.
Me resultó una serie muy pesada e irritante por la personalidad victimista e infantil del protagonista, y más sabiendo que está basada en hechos reales.
Tratamiento aparte es el doblaje de la novia transexual del protagonista, que es como para lapidación pública.
Y lo peor de todo es que, teniendo en cuenta que está basada en su experiencia personal, al autor, no le basta con comportarse como un verdadero imbécil en su vida personal, si no que además se atreve a hacerlo público y contarlo a todo el mundo a través de esta serie.
La vanidad supera a la estupidez.