En Colombia a este tipo de historias le llaman cine "pornomiseria". Se aprovecha lo más bajo, triste y oprobioso de la condición humana para pasarlo a formato de 35 mm. Cafarnaúm pintaba para ser una pelÃcula más del ese "género". Una "Ciudad de Dios" versión Beirut. Sin embargo, me encontré con una pelÃcula con un ritmo intenso, un guión provocador, unas actuaciones comprometidas y una cinematografÃa atrevida e innovadora (no son pocos los minutos donde, como espectadores, estamos a la misma altura visual de ZaÃn, observando un infierno tan grande del que parece imposible escaparse siendo tan pequeño).
Cafarnaúm es una aventura donde tendrán tiempo para el llanto, el odio, la indignación, la reflexión ética y polÃtica, la emoción y la esperanza. Una obra maestra del cine libanés. ¡Grande Labaki!