Cada temporada de este programa y otro similar, los he visto con gusto y detención.
Pero en esta oportunidad ha sido tan difÃcil disfrutar, puesto que las crÃticas del jurado son tan disonantes y contrarias al telespectador, que provocan cada vez mayor malestar y decepción.
Carecen de sensibilidad y criterio. Quedaron fuera de carrera muchos imitadores que claramente tenÃan gran potencial para trabajar en un buen personaje. Clasifican otros que no tienen parecido fÃsico ni actitudinal y que, sin dudar de su gran esfuerzo, queda en evidencia que no llegarán ni a la mitad de la temporada.
Quiero pensar que es una estrategia, para que de esta forma entren al repechaje los artistas que egresaron en esta primera etapa y asà eliminar de manera definitiva a algunos que en la actualidad están en competencia.
Pero fuera de eso, son las opiniones frias, superficiales y muchas veces incoherentes que cada uno de los integrantes del jurado emite.
Antes se soportaba el esnobismo de Lucho Jara y la sosa arrogancia de Gonzalo Valenzuela gracias a la gran Amaya Forch.
De MarÃa Luisa, ni hablar.