School Days es un anime que fracasa en ofrecer una historia coherente y personajes con profundidad emocional. La trama carece de un buen ritmo, el desarrollo de los personajes es deficiente, y el protagonista es un personaje que representa lo peor de la inmadurez emocional. En lugar de aportar un mensaje constructivo o reflexivo, la serie se limita a generar dramatismo sin justificación, resultando en una experiencia decepcionante.