Versión actualizada de Doctor Jekyll y Mr. Hyde en versión feminista y vendida como si fuera el colmo de la originalidad y que parece a ver cautivado en los oscars al ver tantas nominaciones que, en otro tiempo rascarÃa una o ninguna.
En clave feminista es, seguramente porque la dirige una mujer, Caroline Fargeat quien en su anterior pelÃcula, Revenge, está mucho más acertada por su falta de pretensiones. Todo lo contrario aquÃ, empeñada en filmar una obra maestra y más después de toda la cantidad de palmeros a su alrededor.
Digo porque le dirige una mujer, ya que esto lo dirige un hombre y le caen por todos lados por la sexualización del cuerpo de la mujer, ya sea en desnudos (que tampoco es para quejarse) o planos del cuerpo de la protagonista de lo más sexualizados.
En este punto también entra la imagen que da de los hombres, no por acertada, demasiado estereotipada. Todos unos babosos, cerdos y salidos de tomo y lomo.
La pelÃcula funciona, ahà su principal virtud, como una crÃtica a como las actrices son desplazadas al llegar a cierta edad. Aquà también habrÃa que puntualizar, pues Sigurney Weaver, Meryl Streep o Glenn Close siguen trabajando. Claro que ellas no basaron su interpretación en la belleza. Y si la basaron supieron abrirse paso cuando supieron que no tendrÃan siempre 20 años. Hay que decir también que el personaje de Demi Moore sea desplazada por "vieja" cuando las imágenes de ella en mayas son para babear como hacen los distintos hombres de la pelÃcula, dice mucho de la pitopausa de esa gente.
El exceso de sangre y vÃsceras entra más en el terreno de la comedia, no por eso menos repugnante, que en el del terror por su tono de cartoon.
El maquillaje, tan exagerado en su parte final que pareciera una producción cutre de la troma, está genial y la pelÃcula pese a todo lo que dije está muy entretenida.