¿Toda revolución social lleva en su seno la semilla de la perversión?
En esta novela alegórica es así, pues la perversión germina y se desarrolla cuando el nuevo orden social alcanzado es manipulado por una facción de manera injusta e insolidaria. Las palancas de dicha manipulación son la desinformación, la mentira, el engaño y el miedo.
Así, en contra de lo esperado y de la anhelada mejora en términos de bienestar social, surge un régimen autocrático en el que los líderes y sus allegados (improductivos y egoístas), detentan el poder y lo ejercen en base a sus propios intereses.
El tiempo pasa y la perversión crece. Tanto es así que, para el dictador y sus secuaces, la felicidad está en su bienestar, su comodidad y su enriquecimiento, mientras que la de los demás "radica en trabajar duro y vivir frugalmente".
Y con el paso del tiempo casi nadie recuerda, llega el olvido, y para muchos la realidad ya es otra. Se cerró el círculo.