Song to Song o la poesรญa en contra de la historia
Terrence Malick nos tiene acostumbrados a su cine poรฉtico, lleno de imรกgenes bellas, susurros filosรณficos y una cรกmara que parece flotar entre los personajes. En Song to Song (2017) lleva esto al extremo, pero en lugar de darnos una historia envolvente, nos entrega un collage visual que, aunque hipnรณtico por momentos, termina siendo agotador.
Un deleite visualโฆ hasta que deja de serlo
No se puede negar que la pelรญcula es hermosa. La fotografรญa de Emmanuel Lubezki es impresionante, con luz natural, planos en constante movimiento y una estรฉtica casi onรญrica. Pero Malick abusa tanto del gran angular y los encuadres inusuales que, despuรฉs de un rato, la magia se convierte en mareo. Lo que al principio deslumbra, luego parece un recurso repetitivo que no aporta nada nuevo a la historia.
Personajes sin vida propia
El reparto es de lujo: Ryan Gosling, Rooney Mara, Michael Fassbender y Natalie Portman, actores de primer nivel. Pero el problema es que no tienen personajes reales a los que darles vida. En lugar de personas con emociones, dudas y conflictos, parecen modelos atrapados en un comercial de perfume, bellos pero vacรญos. Nadie logra transmitir nada profundo, lo que hace que sea difรญcil conectar con ellos.
ยฟDรณnde estรก la historia?
La pelรญcula se desarrolla en la escena musical de Austin, Texas, pero nunca termina de aprovechar ese mundo. No nos muestra el estilo de vida de los mรบsicos, ni explora el proceso creativo, ni profundiza en la cultura pop.
Se adentra algo en este mundo a modo parece de falso documental con cameos de personajes como; Val Kilmer, Patti Smith o Iggy Pop, mรกs pienso por dar un toque de realismo, que por aportar algo convincente a la historia. Todo estรก contado de manera tan fragmentada que es difรญcil seguir un hilo conductor. Y cuando intenta hablar de amor, deseo y traiciรณn, lo hace de una forma tan estilizada que mรกs que pasiรณn, parece un publirreportaje de lujo. Las escenas de intimidad sexual son totalmente plastificadas e irreales.
El Malick que era y el Malick que es:
Si comparamos Song to Song con pelรญculas como Badlands o La delgada lรญnea roja, la diferencia es evidente. Antes, Malick lograba combinar su estilo poรฉtico con una historia sรณlida y personajes memorables. Aquรญ, en cambio, la poesรญa se impone sobre la narraciรณn y el resultado es una pelรญcula que se ve hermosa, pero se siente vacรญa.
Conclusiรณn
Song to Song es cine en su forma mรกs visual y experimental, lo que puede fascinar a algunos pero aburrir a muchos otros. Es como un รกlbum de fotos de momentos bonitos, pero sin historia que los una. Malick tenรญa todos los ingredientes para hacer algo grande, pero en lugar de cocinar un buen plato, nos dejรณ con un montรณn de imรกgenes sueltas que nunca terminan de alimentar el alma.