En verdad, nunca debieron hacer esta secuela con incoherencias en el argumento y sin ingenio que te atrape al momento. Escenas supuestamente de comedia que no causan risa, sino hastío. Incoherencias como dos de las secretarias en edad de retiro, que jamás dejaron ese puesto. Acaso nunca se superaron?
Cómo es que Armando recién revela hasta ahora por todo el desastre económico por lo que pasó y que llegó a donde llegó sin que Betty lo supiera? No se supone que han sido esposos en donde todo se cuentan y ella como experta en finanzas podría haberlo asesorado durante la crisis?
Semejante problema era imposible que no lo supiera o compartiera con ella.
La hija toda igualada, soberbia y pusilánime.
La historia original tenía su magia por el guión muy bien elaborado. Ahora una historia forzada que no logró atrapar. Da hasta flojera verla.
Había simplemente expectativa por volver a ver a los personajes que no debieron desempolvarlos al desdibujar a los iconos que fueron cada uno de ellos por su propio carisma, convertidos ahora en decrépitos sin gracia.