"Lo importante es el destino, no el viaje". Pues no se lo han aplicado en esta pelรญcula.
Adrien Brody estร bien, desde luego, pero hace el mismo papel que en El Pianista: judรญo torturado por sus traumas con un difรญcil devenir. Felicity Jones tarda 1,5h en aparecer, infelizmente y lo hace de forma accesoria para ser la actriz principal.
Larguรญsima para lo que explica y con errores de guiรณn que demuestran poca atenciรณn al detalle en pro de una bรบsqueda premeditada del drama: una estela de un reactor en el cielo cuando van en camiรณn a la mansiรณn -y es 1948, cuando la reacciรณn apenas era experimental -, persiguiendo un Porsche clรกsico -qye no llegarรญa hasta los aรฑos 60- o una hormigonera Tatra, marca rusa por excelencia, pero en una escena -la de las flexiones en el andamio - que pretende situarnos en la Pennsylvania de finales de los 50.
En fin: critica de la Amรฉrica blanca y rica hacia los inmigrantes, tema muy de actualidad aรบn hoy en dรญa por desgracia pero ya visto en tantas ocasiones. Una pena que no exploren mรกs el contexto arquitectรณnico que da nombre al film y del que apenas se explica nada a pesar de su gran importancia histรณrica e influencia. Podrรญa ser The Butcher (El Carnicero) y funcionaria igual hasta el epรญlogo mรฉtodo con calzador para recuperar el tema.
Con la mitad de metraje se puede contar lo mismo y no aburrir a la audiencia con dramatismo innecesario claramente enfocado en ganar premios. Masque a enriquecer la historia. "Da igual lo que intenten venderte.