No suelo escribir reseñas, pero esta serie me tocó el corazón. Pensé que iba a ser solo un drama histórico más, y terminé completamente conmovida.
La actuación del protagonista es impecable: interpreta a dos personajes con tanta diferencia emocional que cuesta creer que es el mismo actor. Solo con su mirada transmite todo.
La historia explora el amor silencioso, el sacrificio, la libertad, y la dignidad en medio de la injusticia. Tiene momentos lentos, pero cada detalle tiene sentido. Y el final rompe el alma, pero también deja una sensación de cierre muy humana.