No me ha gustado. Hay erratas con los nombres de los diferentes condes rusos.
Quiere ser muy erudita en las descripciones de palacios y otros monumentos y cae en la pesadez. Lo mismo pasa con la descripción de hechos históricos.
Y que esta señora sea " el perejil de todas las salsas" con Freud, al conocer incluso a Adolf Hitler...
A partir del relato de su próxima boda con el conde lo he leído en vertical.
Estoy deseando acabarlo por pesado, sobran la mitad de las páginas al menos.