Malas actuaciones, diálogos aburridos, trama inexistente pero eso sÃ, como ya es habitual, exceso de escenas sexuales (en los primeros 27 minutos hay 4) para todos los gustos, que no aportan absolutamente nada a la trama. Después hay quien se pone las manos en la cabeza cuando las estadÃsticas demuestran que España es uno de los primeros consumidores de pornografÃa del mundo. Es que si la trama no es interesante y las actuaciones pésimas, sólo queda recurrir al sexo como recurso. Una vergüenza y como expectadores debemos exigir más.
Es como ver una serie adolescente cargada de escenas subidas de tono y mal actuada.
Sólo rescato el personaje de la atleta con problemas de testosterona.