La cuarta entrega de El Conjuro deja una clara sensaciรณn de decepciรณn, especialmente para quienes seguimos la saga desde sus inicios. Si bien la pelรญcula intenta sostener el suspenso y el terror caracterรญstico de la franquicia, termina repitiendo fรณrmulas gastadas y cayendo en recursos poco convincentes.
Un inicio forzado:
La pelรญcula abre mostrando a los Warren jรณvenes en su primer caso, con un espejo que da pie al conflicto central. El problema es que, en el presente, la historia se sostiene sobre una premisa inverosรญmil: una familia de Pensilvania recibe como regalo un espejo antiguo, rajado y comprado en una tienda de antigรผedades. Difรญcil de creer que alguien conserve, y mucho menos regale, un objeto con esas caracterรญsticas. Desde el arranque, la verosimilitud se rompe.
Los demonios sin identidad:
El espejo estรก maldito y hay tres demonios cuya historia queda sin profundizaciรณn ni trasfondo. Nunca se explica por quรฉ estรกn ligados al objeto ni por quรฉ su objetivo principal es la hija de los Warren. La falta de desarrollo hace que las entidades se sientan como โrellenoโ, mรกs que como una amenaza real y significativa.
Todo gira alrededor de los Warren:
Uno de los problemas recurrentes en la saga vuelve a repetirse: cada caso que los Warren atienden termina inexplicablemente vinculado con ellos. En lugar de centrarse en la familia que sufre, la narrativa se acomoda para que los protagonistas sean una vez mรกs el blanco del mal. Esto genera la sensaciรณn de que mรกs que ayudar a otros, siempre terminan luchando sus propias batallas.
La inconsistencia de los sรญmbolos religiosos:
Un detalle que irrita es la forma en que la saga maneja los elementos religiosos. El crucifijo, la biblia o el agua bendita , que funcionan como armas poderosas contra las entidades, aca parecen inรบtiles. En esta pelรญcula, la resoluciรณn final llega a travรฉs de la uniรณn entre madre e hija recitando algo que ella, Lorraine, le habia enseรฑado a su hija cuando era pequeรฑa.
El Conjuro 4 falla en dar un trasfondo sรณlido a los demonios, recurre a un objeto maldito poco creรญble y fuerza la conexiรณn de la trama con la familia Warren. En vez de aportar nuevas dimensiones a la historia, repite clichรฉs y resuelve el conflicto con un recurso emocional que carece de fuerza dentro del gรฉnero de terror. El resultado una entrega dรฉbil.