La GUIA PARA ENTENDER A PABLO DE TARSO es bastante útil al estudioso. Piñero, sin embargo, lo mismo que Sabán, el "cabalista", son muy literalistas. Destacan ambos en sus escritos el "fariseísmo de Saulo", que no de Pablo, cuando debería primar lo recibido por revelación del espíritu de Cristo" durante los 3 años que permaneció en el desierto cercano a Damasco y Arabia.
En otras palabras, durante la lectura es notorio el sesgo de "retorno a Saulo" olvidando a Pablo. Hay una Cristofanía de por medio que no es poco sino por el contrario, es mucho. Pero qué podemos esperar de dos intelectuales que leen solo con la mente embotada por la historia y el dogma y "con el espíritu que todo lo escudriña", es decir, la revelación (1Cor. 2), en modo apagado.
"Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
Ni han subido en corazón de hombre,
Son las que Dios ha preparado para los que le aman..."
Pablo -no Saulo- escribió esto.