Malรญsima secuela de una pequeรฑa obra maestra como fue la protagonizada por Russell Crowe.
No te encariรฑas con ningรบn personaje, no te crees ninguna situaciรณn, la mรบsica se desacompasa, empleando trazos de la perfecta banda sonora de la primera pelรญcula de una manera bochornosa.
Destroza la historia de Mรกximo, del amor por su mujer, de su legado...
Ridiculiza la figura de un villano, con dos emperadores cรณmicos en lo absurdo y un Denzel Washington que sobreactรบa como si estuviera en Training Day.
En fin, no vale el dinero de la entrada, el tiempo en verla y la ilusiรณn que te destruye al empaรฑar el legado de Gladiator I