Esta narración amena y sorprendente nos mete al ambiente, a las anécdotas y a las circunstancias que vivieron los trabajadores de Teléfonos de México en el siglo pasado. Los protagonistas de la historia que escribe Héctor González Aguilar bien podrían ser nuestros amigos o nuestros familiares. En realidad es una novela que se vuelve entrañable ya que nos regresa a la ciudad de Xalapa, a su chipi-chipi y a sus reuniones entre amigos en el trabajo y cuando salen a convivir, sin faltar el romance y el desamor.