No me gustó la puesta en escena. Parecía una comedia musical desafortunada. Los parlamentos rápidos, con bajadas de tono que no se escuchaban. Se superponían.
Roxane parecía más un barrabrava que una dulce doncella.
Una pena, la historia es maravillosa.
Bueno el último acto donde bajaron el ritmo y se disfrutó. Buena escenografía y efectos audiovisuales