Un juegazo como pocos. Su dificultad te obliga a superarte a ti mismo cada vez mรกs, y la satisfacciรณn cuando derrotas a un jefe. que te costรณ y frustrรณ es inpagable. Punto aparte la รฉpica banda sonora de los jefes, y el diseรฑo de los mismos, imponentes.