Para entender la necesidad de la segunda parte, primero hay que comprender que la primera fue un proyecto reciclado de ideas usadas y no usadas de "Enredados" combinando muy libremente el argumento de "La reina de las nieves" que terminรณ en un fenรณmeno de รฉxito, sin mucha explicaciรณn ni para sus propios creadores que la hicieron como peli comercial para las navidades, cuyo peso principal recaรญa en un diseรฑo visual atractivo y en un 2x1 en princesas. Aรฑadido el aliciente de la incรณgnita a preguntas que simplemente no tienen respuesta, porque ni sus guionistas cayeron en estas cuestiones cuando formaron la historia.
Dicho esto, esta segunda entrega parte de la idea de "responder" a estas demandas de los fans, usando para ello una historia rocambolesca, carente del mรกs mรญnimo sentido, que sรณlo plantea mรกs preguntas sin respuesta.
Todo ello untado en la pretensiรณn de querer encima vender una historia mรกs (ยฟ)madura(?), cosa que creen lograr vendiรฉndole al pรบblico una atmรณsfera mรกs pesada, pero no mรกs madura, ya que para ello necesitarรญamos que los creadores fueran los primeros en serlo, y sencillamente no es el caso.
No hace falta ser Kubrick para plantear una pelรญcula familiar con sentido, como las que nos ofrecรญa el Disney de los 90.
A destacar el personaje de Christoph, cuya existencia ha quedado completamente reducida a un gag: tratar de pedir matrimonio a Anna en momentos poco oportunos, dedicando al tema incluso una canciรณn forzada. O el arco psicรณlogico de Olaf de muรฑeco de nieve sociรณpata a pasar a entender lo que es el "cabreo" cuando Elsa se libera de รฉl y de su hermana -ยกOh, Dios mรญo, he desbloqueado un sentimiento nuevo!-. Una escena de vergรผenza ajena, como toda la pelรญcula en general.