Me ha cautivado la forma de escribir de Han Kang en su obra La vegetariana. Engancha su lectura de una forma obsesiva por querer saber el por qué, racionalizar quizá cosas imposibles como son ciertos comportamientos humanos que podemos calificar de locos, excéntricos, extraños simplemente porque se salen de la norma. Y ese derecho del ser humano de querer decidir sobre su cuerpo. Se entremezclan muchas cosas en esta obra, entre ellas también que a veces llevamos vidas muy acordes con lo que la sociedad nos impone pero que nos hacen inmensamente infelices.
Además es impresionante cómo usa el lenguaje y lo impactante que puede ser en muchos momentos hasta sobrecoger.