Este bodrio es como ver el mercadillo medieval del pueblo dรณnde cuatro espabiladillos mediocres arrimados a los que se han hecho con los cargos pรบblicos, se reparten los impuestos de la gente bajo pretexto de hacer "recreaciรณn cultural" en forma de subvenciones y "financiaciones". Por supuesto los figurantes echan el resto, aunque tampoco podrรกn hacer milagros porque nada se sustenta cuando falta cultura y sobretodo talento. Todo estรก al servicio de los que manejan el cotarro. Se consigue lo mismo, pasar el rato entre bostezos y aburrimiento, preguntรกndose porquรฉ permitimos que cualquiera haga contracultura con el nombre de uno de los mรกs grandes genios universales y nos haga tragar tanta bazofia impunemente.