Con obsesiva curiosidad noche tras noche escucho al pastor José Luis Cinalli y en todo momento me pregunto si alguien puede tomarlo en serio. Pretende interpretar la historia, el pensamiento y el mensaje divino seleccionando a su arbitrio y a su conveniencia pasajes tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, y no siempre respetando el original
No vacila en acusar a la Humanidad del Covid asegurando que es una plaga producto de la cólera de Dios por haberlo abandonado, al tiempo que me hace personalmente responsable de invertir la situación
Me trata con un familiar tuteo en un discurso que pareciera concebido para las Naciones Unidas. Donde difícilmente se lo escucharía por disparatado.
Finalmente irritado cambio de canal