Este libro marcó mi niñez de una manera especial y muy tierna, amé cada página y cada relato, fue la forma en que yo conocí Italia y a los italianos. Es una obra con relatos que exaltan los valores universales, de lectura ágil y muy entretenida, recomendadísima para los chicos entre 8 y 12 años, aunque los mayores la gozamos al volverla a leer y recordar emociones dormidas de aquellas noches en que de niños leímos todas esas aventuras y relatos de la vida cotidiana.