Un asco, me dio ganas de vomitar, los actores que pertenecen a โla iglesiaโ en la serie son como zoombies llenos de congestion, un intento de ridiculizacion, el resto de los actores muy despiertos y hablan con naturalidad despreciando a los โcristianosโ que basicamente quedan como idiotas. Muy bien Netflix, siempre con la agenda pogre y como no podia ser de otra forma la misma productora es del corrupto de Hugo Sigman, millonario lleno de negocios con los Kirchneristas.