Interesante, muestra la percepción de una funcionaria que como embajadora ya tenía un amplio conocimiento de Venezuela y de su caudillo Chávez, como canciller además tenia información de primera mano y de las fuentes más informadas. Muestra además la torpeza de Iván Duque que pretende manejar las relaciones internacionales con los países vecinos como un hincha de futbol y no como "un jefe de estado".